Rassini muestra como sí se puede crecer en México


Muchos piensan que el origen de las grandes ideas está en pensar en grande, cuando en realidad está en actuar en grande. Este pensamiento llevó al Ingeniero Antonio Madero Bracho a trazar el camino de Rassini hacia el éxito. Gracias a sus acciones estratégicas, hoy día esta empresa es reconocida como una de las compañías productoras suspensión y frenos más importantes. 

La primera gran acción de la mente detrás de Rassini fue la adquisición de Minas de Sanluis, en 1979, una decisión fundamental para el crecimiento de la empresa, la cual mostraba la visión del Ingeniero Antonio Bracho sobre la industria automotriz y hacia donde iba su evolución. Esta decisión incluía un componente fundamental que sustentaba el crecimiento de la empresa: tener operaciones en la República Mexicana. 

Para muchos en aquellos años, esta idea parecía más bien un sueño o una ilusión, pues la competencia internacional era muy grande. Sin embargo, para el Ingeniero Bracho, fue el primer paso de una gran trayectoria. 

40 años más tarde, esa simbólica decisión formó parte de una cadena de acciones que han impactado tanto dentro de la empresa como fuera de ella, al representar una cultura de crecimiento y de ímpetu centrada en encontrar soluciones sin importar el reto. 

Un ejemplo de ello es que Rassini es el principal productor de suspensiones de automóviles a nivel global y el principal fabricante de frenos en el continente americano. Sus piezas son adquiridas por marcas como Tesla, Maserati, Toyota, Audi, GM, Ford, Fiat y Chrysler. Rassini es un claro ejemplo de “cómo sí” se puede crecer en México sin importar factores externos, siempre y cuando se mire hacia el crear soluciones.